El órganio olvidado: La microbiota

En 2008 surgió el proyecto microbioma humano:
– 1/3 de nuestra microbiota es común a la mayoría de la gente
– 2/3 son específicos de cada uno: un carnet de identidad

En algunos países las bacterias ya pueden analizarse para determinar el perfil de la persona: Susceptibilidad a medicamentos, alimentos beneficiosos o perjudiciales, predisposición a ciertas enfermedades, entre otros.

Imagen tomada de cuidateplus.marca.com

Somos 10 veces mas bacterias que células humanas. Estas bacterias, mayormente ubicadas en nuestro intestino, están ligadas a todos los demás órganos, mas de lo que uno podría imaginarse.

Microbiota: grandes colonias de microorganismos que viven en nuestro intestino en una relación simbiótica con nosotros, cumpliendo funciones fundamentales:
1- Metabólica: absorción de nutrientes, favorece digestión, fermentación de alimentos no digeribles.
2- Nutricional: produce vitaminas como biotina, vit B12, vit K, ácido fólico. Produce ácidos grasos de cadena corta (antiinflamatorios, regeneran mucosa intestinal), aumentan absorción de calcio, magnesio y hierro.
3- Barrera y de defensa: aloja el 70% de nuestro sistema inmune y decide que entra y que no.

Tenemos bacterias benéficas y patógenas: cuando hay un disbalance entre ellas se produce una “disbiosis intestinal”, origen de muchas enfermedades intestinales como también ligadas a obesidad, dislipemias, marcadores inflamatorios, autoinmunes, entre muchas otras.

En los últimos años se produjo una “crisis” intestinal debido a los grandes cambios en la alimentación y estilo de vida, lo que llevó a modificar nuestro segundo genoma: la microbiota.

Algunas indicaciones para cuidarla:
* Cuidar la alimentación de la embarazada y preferir el parto natural , ya que la microbiota se forma desde temprana edad.
* Preferir lactancia materna prolongada.
* Minimizar el uso de antibióticos y antiinflamatorios.
* Exponer a niños a alérgenos naturales como naturaleza y mascotas.
* Consumir probióticos en todas las edades: ejemplo yogurt.
* Usar filtro para la canilla: contiene cloro que destruye microbiota.
* Consumir gran cantidad de fibra soluble: frutas, verduras, legumbres, granos enteros y semillas (preferir orgánicos).
* Incluir alimentos con inulina (alimento funcional, alimenta la flora intestinal): ajo, cebolla, puerro, alcaucil, achicoria.
* Evitar alimentos ultraprocesados.
* Mantenerse activo y realizar actividad física diariamente

Lic. Solana Novillo
M.P N° 815

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